Estado Liminal
Esta muestra explora la construcción de escenas que operan como umbrales: espacios donde lo reconocible se desestabiliza y lo extraño adquiere una lógica propia. Los elementos flotan, se transforman o se relacionan de formas inciertas, abriendo lecturas más intuitivas que narrativas. Las imágenes se presentan bajo una apariencia delicada —colores suaves y atmósferas amables— que contrasta con un trasfondo inquietante. Las obras parecen, en una primera aproximación, algo que no son, tensionando la percepción y sugiriendo que hay algo oculto bajo lo visible. Los animales ocupan un lugar central como símbolos emocionales y psicológicos. Más que representaciones naturalistas, aparecen como presencias ambiguas que pueden sentirse vulneradas, amenazadas o extrañas según su contexto, operando como proyecciones afectivas o estados internos. La exposición se construye como un conjunto de escenas interrelacionadas que configuran un universo visual inestable, donde lo onírico y lo cotidiano se entrelazan. Lo inquietante se filtra de manera sutil, generando la sensación de que algo está ocurriendo —o a punto de ocurrir— sin llegar a revelarse completamente.